Una carta abierta conjunta, enviada por más de 500 organizaciones a los líderes políticos europeos, solicita un aumento en la financiación del nuevo programa AgoraEU. El contexto: una Europa donde el reconocimiento político del papel de la sociedad civil no se traduce en un apoyo financiero adecuado.
El 8 de abril, una coalición de más de quinientas organizaciones europeas de la sociedad civil —activas en los ámbitos de la cultura, la información independiente, los derechos fundamentales y la participación democrática— dirigió una carta conjunta a los líderes políticos de la Unión, desde la Comisión hasta el Parlamento, el Consejo y los Representantes Permanentes de los Estados miembros. Entre los firmantes, nosotros también InformaGiovani ETSE.
El tema es aparentemente técnico —la asignación financiera del programa AgoraEU dentro del próximo Marco Financiero Plurianual 2028-2034—, pero su importancia política va más allá de la cuestión financiera.
AgoraEU es el nuevo Programa Marco con el que la Comisión Europea ha propuesto fusionar dos programas previamente distintos: Europa Creativa, dedicado a la cultura, el sector audiovisual y los medios de comunicación, y CERVdedicada al Estado de derecho, los derechos fundamentales, la participación democrática y la lucha contra la violencia y la discriminación de género. Esta elección, según los firmantes de la carta, es acertada, porque «por primera vez reconoce que la cultura, la libertad de prensa y la participación ciudadana pertenecen a la misma “infraestructura democrática” europea».
Pero la carta va más allá del agradecimiento, exigiendo coherencia en la política europea. Incluye una propuesta concreta y oportuna: reforzar la asignación financiera de AgoraEU, ya que, incluso en su versión ampliada, representaría tan solo el 0,43 % del presupuesto total de la UE. Un porcentaje, según la coalición, «incongruente con la magnitud de los retos identificados».
La solicitud se basa en el análisis de datos y hechos concretos.
Europa se enfrenta a la inestabilidad geopolítica, a crecientes desigualdades, a ataques coordinados e institucionalizados contra los derechos fundamentales —dirigidos especialmente a los grupos sociales más vulnerables y marginados— y a una erosión de la confianza en las instituciones. Todo ello se ve exacerbado por campañas de desinformación coordinadas, tanto por actores extranjeros como nacionales. Las normas e instituciones democráticas están en riesgo, tanto a nivel europeo como en diversos ámbitos nacionales.
La carta hace hincapié en una contradicción estructural dentro de las políticas europeas: existe una creciente desproporción entre el reconocimiento político del papel de la sociedad civil y el apoyo financiero real. Un claro ejemplo de ello es la última convocatoria de propuestas para Proyectos de Cooperación Cultural, de la cual se financiaron 122 de 1.663 proyectos, lo que representa una tasa de éxito del 7 %. En materia de derechos fundamentales, la propia Agencia Europea de los Derechos Fundamentales (FRA) informa que el 85 % de las organizaciones de la sociedad civil temen que la escasez de fondos ponga en peligro su labor.
La carta presenta propuestas operativas específicas:
- aumentar la asignación financiera para AgoraEU
- Destinar los ingresos procedentes de las multas impuestas en virtud de la Ley de Servicios Digitales, la Ley de Mercados Digitales y la Ley de IA al Programa. Esta sería una forma de reinvertir los fondos recaudados por las multas impuestas a las grandes plataformas tecnológicas que más contribuyen a su erosión, en apoyo de las democracias europeas.
- Asimismo, se destinarán al Programa los fondos europeos liberados mediante el Mecanismo de Condicionalidad del Estado de Derecho. De este modo, los recursos retenidos a los Estados que violan los principios democráticos se reinvierten en los mismos instrumentos que defienden dichos principios.
Según afirman los firmantes de la carta, se trata de un llamamiento a la coherencia. No puede existir una brecha enorme entre las declaraciones de los líderes europeos sobre el valor de la democracia y la asignación financiera real de los instrumentos que deberían protegerla.
AgoraEU no es una partida presupuestaria más: es la prueba de la voluntad política de Europa para transformar sus declaraciones de principios en inversiones.
El texto completo de la carta (en inglés) está disponible haciendo clic aquí.
Para firmar la carta, haga clic en este enlace